Tiempo. Algunos al decirlo se refieren al clima, otros al horario, muchos elaboran frases tan trilladas como “el tiempo es oro”… la cuestión me empezó a dar vueltas en la cabeza cuando…
Cuando me puse a pensar a conciencia si era momento de hacer o decir ciertas cosas.
Qué nos permite o limita las acciones en un tiempo y no en otro “estas a tiempo”, “no es mi momento”, “el tiempo cura todo”.
Fui practicando distintas cosas y me empecé a dar cuenta que el tiempo es algo que se vive en sociedad, y uno va aprendiendo a manejar la ansiedad propia y la ajena a través de un uso inteligente de los tiempos.
En mi carrera de maratonista, me encontré con fanáticos de hacer marcas, con los que respetan a rajatabla los tiempos y horarios de entrenamiento, y con muchos como yo, que solo disfrutan del correr, y de lo que se modifica en tu cuerpo y alma con cada meta alcanzada.
Me gusta llevar mi reloj a los entrenamientos, me gusta ese órden y esa sensación de “todavía tengo todo este tiempo por correr”, o el “dale que ya terminas”.
Pero mi momento cumbre fue aquella vez que corri durante 5 horas sin reloj, sin saber cuanto tiempo había estado corriendo ni cuanto me quedaba.
Esa experiencia y otra vivida con mucha tristeza hace pocos meses, fueron las semillitas que me ayudaron a resignificar el concepto de Tiempo.
Es tiempo de vivir y dejar vivir.
Es tiempo de mirar el aquí y ahora y dejar que el futuro vaya llegando.
Es tiempo de darnos y dar tiempo.
Advertisement

¿Meditás?
No me sale muy bien, pero después de vivir ciertas cosas, me di cuenta que necesito una reflexión interna diferente.
No se si tiene que ver con la meditación, pero definitivamente empecé a pensar las cosas desde otro lugar.